Nunca salgas con una chica que viaje

Es esa que va despeinada y que tiene el pelo un poco quemado por el sol. Su piel no está como al principio. Pero tampoco bronceada. Su piel tiene marcas de quemaduras, de heridas y picaduras. Pero cada una de esas cicatrices tiene detrás una interesante historia que contar.

1) No salgas con una chica que viaje. No es fácil tenerla contenta. Las típicas noches de cena y pelicula en un centro comercial la ponen incómoda. Lo que busca su alma son nuevas experiencias y aventuras. No le impresionará tu coche nuevo ni tu reloj caro. Preferiría estar escalando una nueva montaña o saltando de un paracaídas antes que escuchar cómo presumes de tus nuevas adquisiciones.

2) No te dejará tranquilo hasta que no reserves ese vuelo que está en oferta. No se irá de fiesta a las mejores discotecas. Y nunca pagará más de 300.000 pesos por un concierto, porque sabe que un fin de semana de fiesta equivale a una semana mucho más emocionante en cualquier lugar lejano.

3) Existe la posibilidad de que no consiga un trabajo estable o puede que esté todo el día pensando en dejarlo. No quiere seguir matándose por algo que no es su sueño, sino el de otra persona. Ella tiene el suyo propio, y ya está trabajando en ello. Es autónoma. Gana dinero dibujando, escribiendo,haciendo fotos o cualquier otra cosa que requiera creatividad e imaginación. No mal gasta el tiempo quejándose de su aburrido trabajo.

4) No salgas con una chica que viaje, porque ha elegido una vida de incertidumbre. No tiene un plan seguro ni una dirección permanente. Se deja llevar, y sigue el instinto de su corazón. Baila al ritmo de su propia música. No lleva reloj, sus días los marca el sol y la luna. Cuando escucha el llamado de la montaña, la vida se detiene y ella deja todo lo demás para otro momento, pero sabe que lo más importante en la vida es seguir avanzando y disfrutar del camino.

5) No salgas con una chica que viaje, porque suele decir lo que piensa. Nunca intentará impresionar a sus padres ni a sus amigos. Sabe lo que es el respeto, pero no tiene miedo a lanzar un debate sobre cuestiones globales o responsabilidad social.

6) Es recursiva. Sabe cómo montar una tienda de campaña y cómo poner un tornillo sin ayuda. Cocina bien y no necesita que tú le pagues la cena. Vive el presente con ajetreo. Es activa. Que no te quepa duda de que no te aburrirás con ella porque siempre tiene algo en mente que hacer. La palabra “rutina” no entra en su vocabulario!

Por tanto, nunca salgas con una chica que viaje a menos que puedas seguirle el ritmo. Y si, involuntariamente, te enamoras de una de ellas, solo tienes 2 opciones; vivir una vida con ella donde no existirá la monotonía y compartirán un sin fin de aventuras o déjala ir y seguir con tu vida rutinaria y monotona en las selvas de concreto.

Fuente: lovethesearch.com